dimecres, 12 de maig de 2010

CARMEN, UNA PROFESORA DE LAS DE ANTES


INTRODUCCIÓN:

Fecha de la entrevista: 3 de febrero del 2010
Entrevistadora: Paz Bernad Royo
Entrevistada:
-Nombre y apellidos: Carmen Miralles Gamis
-Edad: 74.
-Lugar de nacimiento: Original de Villar de Arzobispo (Valencia)
-Profesión: maestra (ahora jubilada).
Introducción de la entrevista: A continuación tenemos la entrevista que habla de la profesión de maestra, en este caso, en la época antigua. Cuenta cosas que ahora nospodrian parecer extrañas pero que han sido reales.


DESARROLLO:


- Buenas tardes, en primer lugar, ¿cuál fue tu trabajo?
- ¿En que trabajaba? Pues maestra nacional.

- ¿Donde y cuantos años estuviste trabajando?
- Mi primera clase o escuela, fue en Castielfabín en el rincón de Ademuz. Más tarde pasé a Villar y es donde m’he jubidalo. Me jubilé hace doce años. Si, 12 años que me jubilé, con sesenta y tantos años, pá ser más exactos estuve trabajando durante cuarenta y cuatro años, once meses y días y me encuentro perfectamente, además estoy muy a gusto. Los niños eran más obedientes.

- ¿Cómo se comportaban los alumnos? ¿Crees que ahora se comportan igual?
- No, bueno a mí me toco trabajar en una época donde los alumnos respetaban a los profesores. Aunque en el último curso se empezaron a portar mal, sobre todo los chicos. A mi me costó ese año, no soporto estar en un sitio donde sea yo la que los mande y no me hagan caso. Y creo que ahora han cambiado mucho, los niños ya no son como antes.

- ¿Los alumnos te trataban de usted?
- No, bueno era por épocas, al principio si me trataban de usted, pero al poco tiempo en no se que curso, me empezaron a tutear. Pero a mi lo del tuteo y eso, me daba un poco igual.

- ¿En que consistían los castigos? ¿Ponías muchos?
- ¿Castigos? Chica, pues no me acuerdo mucho. Tal vez a copiar la lección a alguno que no estudiaba, pero no era yo de castigar. Aunque bueno, si que he cambiado a alguno de sitio para que no charrara, pero ya te digo se portaban mu bien.

- ¿Cómo planteabas los exámenes?
- Buscabas entre los temas o, bueno, cada día preguntabas a seis o siete chiquillos, corregíamos los ejercicios saliendo cada vez uno a la pizarra. Los exámenes eran preguntas hechas por mí, eran diez preguntas, un punto por pregunta bien respuesta. Hacías un control cada cinco temas porque no solían ser largos, pero diariamente lo hacia oral. Yo di clases a párvulos, después a primaria, formación profesional y bachiller. Vamos, de todo lo que había aquí en Villar. Se me pasó el tiempo muy rápido, trabajé muy a gusto.

- ¿Cuánto duraba más o menos una clase? ¿Cambiaban los alumnos de clase o los profesores?
- En cuarenta y cinco años cambian mucho las cosas. Al principio daba clases solo a chicas y hacíamos por la mañana, luego el recreo y por la tarde hacíamos una hora de dibujo y otra hora de labores. Se hacia un horario de trabajo y lo seguías. Al estar con más mayores las clases duraban un poquito más. Y ya más adelante se juntaron chicos y chicas. El horario ha sido de cinco horas siempre, tres por la mañana y dos por la tarde.

- ¿La estructura de las clases como eran?
- En castielfabí era de yeso el suelo, cañas en el techo y una pizarrica no muy grande. No había wáter y los niños se tenían que ir a su casa para orinar. También pase por Valencia y allí la clase era un planta baja enladrillada. Luego cuando me vine a Villar me tocó la peor clase y como me tocaron los niños más pequeñitos, la primera estufa que compraron la metieron en mi clase. Yo puse una tela metálica para que no se quemaran los chiquillos. Más tarde subí al colegio de arriba y allí cambiábamos los profesores de aula. Estuvimos dando clases en las monjas, detrás del ayuntamiento y en mucho sitio de por ahí hasta que hicieron el colegio. Ha evolucionado mucho.

- ¿Cómo eran las relaciones entre los profesores?
- Estupendas. El director lo elegíamos nosotros, lo solían poner los inspectores, pero a nosotros nos toco hacerlo a votación. Nosotros elegimos cuando aun no había democracia a D. Fernando Montero, y fíjate, aun dura hoy en día.

- ¿Cómo era el trato con los padres de los alumnos? ¿Crees que son iguales que los de ahora?
- Para ellos era peor que llamáramos a sus padres. Teníamos una hora que estaba marcada en el horario para hablar con ellos. Eran más las madres las que venían a comunicarnos alguna cosa. Hacíamos una reunión con ellos a principio de curso y otra al final, esas eran las obligatorias. Ahora ya no es igual, los padres son menos severos con sus hijos.

- ¿Cómo era el tema de las notas?
- En un principio no habían notas, cuando yo empecé no. Pero poco a poco se iban dando notas, exámenes y eso. Cuando empecé en el 56 o en el 57, han pasado tantos años que no recuerdo bien el año, no habían notas.

- ¿Cómo eran los resultados?
- Primero se ponían sobresaliente, notable, suficiente e insuficiente. Luego apareció el progresa adecuadamente y era más fácil poner las notas. En realidad todo dependía del esfuerzo de cada uno. Ha cambiado tanto la enseñanza desde cuando yo empecé hasta que terminé. A mi me gustaba dar la clase con alegría, siempre con silencio y respeto, pero alegre. No me gustaba la severidad, además estaba repartido diferente. Me refiero que antes el bachiller duraba siete años, y creo que ahora solo dos, y que después se hacia l’examen d’estao que ahora se llama el selectivo o algo así.

- ¿Te alegras de haber trabajado como profesora?
- Si, al principio quería ser otra cosa, pero me elegí esto por elegir y luego me encantó. Si volviera a nacer, seria otra vez profesora.

- Muchas gracias por tu tiempo abuela.
- A ti galana.

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