dimecres, 12 de maig de 2010

JOAQUÍN, EL GANADERO GESTALGUINO


INTRODUCCIÓN

Fecha: vienes 22 de enero de 2010.
Entrevistadora: Inés Vera López.
Entrevistado:
-Nombre y apellidos: Joaquín Martínez Sánchez
-Edad: nací el nueve de marzo del vintisiete. Ochenta y dos voy pa ochenta y tres.
-Profesión: ganadero, pero jubilado.
-Lugar de nacimiento: De Paterna, calle Batán, casino Batán.
Introducción de la entrevista: En esta entrevista, nuestro objetivo es realizar un estudio sobre la ganadería y la práctica de dicha actividad, así como los cambios que se han ido produciendo a lo largo del tiempo y el futuro que le ve la gente más mayor de nuestra tierra.
DESARROLLO
- ¿Cómo era antes el trabajo?
- El trabajo, pos era más duro que ahora. Porque las circunstancias de guerra y de después de guerra pos tenía que ser así, ni había, no teníamos derecho ni a fiestas ni a ná mas que a trabajar de sol a sol, ni por horas ni ná.

- ¿Qué cambios se han producido de antes a ahora en lo que respecta a la ganadería?
- Hombre, pos de entonces a hoy, pos mucho porque la evolución de la vida a dao eso y con fortuna vamos a mejor, no vamos a peor.

-¿Cómo ves el futuro de la ganadería?
- Pos el futuro de la ganadería podría ser mu güeno si se preocuparan d’ ella, pero como no se preocupan mucho, yo creo que prosperaría, pero es una lástima que no se preocupen porque hoy a parte de favorecer mucho a los montes y al medio ambiente se podría sacar mucho beneficio pa’ l consumo y dar trabajo a mucha gente, pero claro, los que administran eso son los que tienen que hacélo.

- ¿Cuántas horas al día duraba tu jornada laboral?
- Entonces no había horas, antes t’ ibas de noche y venias de noche, con las cabras o al monte. El reloj no existía, había que ir de sol a sol, de noche, te ibas de noche y venías de noche, domingos y todo. Descansabas, claro, cuando venías a descansar, y cambiando de faena.

- ¿Cuántos días estabas en el monte?
- Depende, si ibas, pos entonces no había los vehículos de hoy, hoy mismo, si vas al Campillo con el tractor pos lo que entonces te costaba una semana, hoy a la hora de comer vienes a casa, entonces tenías que ir a quedarte. Aunque, pos lo mismo desde que se hacía de noche hasta que se hacía de día pos a tirarle, allí no había término medio.

- ¿Obtenías beneficios de la ganadería?
- Pos pocos, eso depende, porque la ganadería de antes no es como la de hoy, entonces se mantenía del monte sólo, de la huerta, y hoy en día con los piensos y eso sale más rentable. Si se llevan bien llevás, claro. Entonces, pos eso, con lo poco que cogías de aquí y de allá pos ibas pasando.

- Si fuese ahora, ¿volverías a elegir la ganadería como oficio?
- Pos si, porque la debilidá mía son los animales, yo hoy, la droga mía son los animales, antes y hoy.

- ¿En que consistía exactamente tu trabajo con los animales?
- Pos eso, ibas, si no eran tuyos, pos ibas, y te pagaban un jornal por ir, u ibas, por un plato de comida, que por la comida iba muchas veces yo de crío, y si eran tuyos, a cuidarlos, por si sacabas de ahí un real o una peseta u lo que pudieras, y agregaó con otra cosa pos ibas tirando, ibas mantuviendo a la familia y a ver si sacabas alguna perra.

- ¿Crees que los jóvenes de hoy en día están preparados para llevar a cabo esta actividad?
- Pos yo creo que si no están preparados la culpa la tenemos nosotros, porque hay jóvenes mu güenos y si nos preocupáramos de introducirlos a eso pos claro querrían, pero como se han criaó en un ambiente que nosotros mismos les hemos dicho que no, que hay que ir a lo mejor, que hay que ir a la capital, aquí y allá, pos los muchachos…Pero sí, hay gente mu güena que si se le prepara yo creo que sí.

- ¿Podrías contar alguna anécdota que te sucediese durante tus años de pastoreo?
- Uy…muchas. Cuando mismo se acabó la guerra, estaba por allá cerca del término de Chiva y entonces pasé mas miedo…Tendría yo, ya ves, nueve u diez años y pasé más miedo, porque me pensaba que los soldaós de la guerra que eran de la otra parte y te preguntaban dónde estaba Chiva pa coger el tren, cada dos por tres pasaba miedo y, ¡cuánto miedo tenía!

- ¿Es dura la vida del pastor?
- Es que, toas las cosas son duras si no te gustan, si tú estás en un oficio que te gusta o en un trabajo que te gusta las horas se hacen cortas, pero claro, si vas a regañadientes, pos se hacen más largas. Pero no, hombre, duras, por eso, porque siempre estabas en el monte.

- ¿Qué hacías con la carne del ganado?
- Pos se mantenía uno mismo y los otros animales se traían a las carnicerías y se mataban, porque no había dinero, pos, para comer la gente. Si se dedicaban como hoy hacen con los bares, que teníamos que esos que hacían de intermediarios, se encargaban de comprarlo y llevarlo a otros pueblos y a las capitales, y así, y el estiércol y eso iba to cambiaó a la güerta y pa’l monte


- ¿Ibas tu sólo de pastoreo?
- Sí y no, yo en tiempo de invierno muerto, cada uno iba pues, sólo, pero luego al llegar el verano que se juntaba, porque luego al llegar el verano, los animales aquí y allá no estaban a gusto. Se subía al Campillo o la sierra, allí ibámos grupos de tres y cuatro y hacíamos noche, porque había que llevar dos burricos uno con el agua y otro con el ato y si algún animal se moría, que entonces se morían muchos porque no había las vacunas de hoy pos se escuartizaban, se quitaban los huesos y se hacían salaós que le dicíamos entonces, se exetendían y que se secaran y cuando estaba ya seca, pa comer la gente, como hacen hoy en día con las tollinas

- ¿Qué se hacía con la lana de los animales?
- La lana entonces se aprovechaba toda, porque hoy, están to los colchones estos a basa de material y entonces sólo estaba, no había mas que la lana. Entonces se esquilaban, la lana se metía en sacos, se lavaba, las mujeres se encargaban de lavarla, ponerla a sacar, y luego la trabajaban y pa colchones, que los tenía quien los tuviera.

- ¿Hay alguna cosa interesante que te parezca importante aportar a esta entrevista?
- Uy…pos si quieres que te cuente cómo se cría un animalico desde que nace. Pues entonces, claro, a lo mejor, pos siempre llevábamos las que eran de cría, que esas son las que criaban los choticos, y eso, claro, tenías que estar siempre pendiente. Cuando íbamos en grupo así en verano pos uno se dedicaba con las parias que dicíamos que esas eran las que estaban en gestación y parían porque, hay que pillar choticos que muchas veces una no se lo quiere, has de atar la cabra, lo borrega con ella, hasta que ya se lo quiere, porque, normalmente, los animales se conocen por la olor y muchas veces te criaba un animal una cabra o una borrega, criaba dos, y a ese que a lo mejor, le habían pisao o se había muerto, y a ese, pos al que se moría le quitabas la piel y se lo ponía a uno de las otras y a la madre le atabas de una pata pa que no se pudiera ir y le refregabas a uno y al otro con la piel muerta y claro, poco a poco, se lo quería y teníamos que perder tiempo, pero luego se lo quería, y los otros animales, que les dicíamos el vacío, pos allí, iban los que no criaban y luego iban a parte, aunque luego, te juntabas a dormir todos juntos y a comer, pero los animales iban separaós.

- Ha sido un placer realizarte esta entrevista, muchas gracias por aportar y enseñarnos tantas cosas de la ganadería y la evolución que se ha producido en ella desde las décadas pasadas hasta hoy, hemos podido aprender muchas cosas sobre esta actividad, que espero, gracias a personas como tú, que nos transmiten tantos conocimientos, nunca caiga en el olvido y que se siga manteniendo durante muchos años. Gracias otra vez por todo, y que te vaya todo bien.
- A ver si es verdá, de nada bonica, que te vaya mu bien el trabajo, ya me lo contarás.

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